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23 de septiembre de 2021

Tokyo Cardigan - Knitted Pattern: la inspiración detrás del saco Tokyo Revengers

Draken Cardigan


Tokyo Cardigan, así se llama este saco que tejí inspirado en la serie de anime Tokyo Revengers.
Sé que no pega conmigo. Es decir, una mamá que hace muñequitos tejidos en un mundo de abrazos y todas esas cosas cursis que yo profano y que teja un saco como el de Draken, el personaje de Tokyo Revengers?

Para las que no sepan de quien hablo, bueno no las culpo. Yo no sabía de la existencia de este Draken hasta hace muy poco. Nunca me hubiera intersado en ni siquiera asomar la punta de mi nariz a una serie de anime.

Lo más cercano que estuve de algo parecido al anime fue Candy Candy, una serie animada japonesa sobre una niñita huérfana, de perfil medio masoquista y que se enamoraba de todos los muchachos de la serie. 

No sé si este Draken será el Terry de Tokyo Revengers. Pero sí les puedo decir que este Draken viste un saco de rombos, en blanco y negro y que por lo visto es bastante popular entre un sector juvenil que ve anime, ¿"otakus"?.

Tokyo CArdigan Abrazables 

Y por ahí es por donde llegué a conocer a Draken: Hace como poco más de un mes se me acercó mi hijo con una foto y me dijo "Má, ¿me tejés esto?" a lo que respondí sin siquiera mirar: "Claro hijito, para ver". Y he ahí que vi ese saco, una especie de camisa oversize que vestía un hombre. "Negro!, pensé", tejer con lana negra..."

El de la foto era de tela, hecho en forma industrial y realmente muy parecido al de Draken, el del anime.

Cuando dije que sí, no sabía en lo que me había metido. No tenía patrón y esos diamantes me decían que los tejiera en circular, que no se me ocurriera tejer en plano porque iba a odiarme a mi misma en la primera hilera de punto revés. 

¿Pero cómo no tejerlo en plano, si el saco era abierto? La única opción para hacerlo circular es que cortara el tejido. No me atreví, no tanto por evitar la tijera sino porque pensé que al ser tipo kimono, los delanteros serían muy delgados y lo que quería ganar tejiendo circular lo perdería cortando una rebanada del delantero.

Pasé una semana imaginando cómo empezar: por arriba en circular, me dijeron unas amigas del grupo de tejido, de abajo a arriba y de arriba a abajo en una sola pieza, me dijeron otras tejedoras. Pero la verdad es que los top-down no me encantan porque me no me gusta ver los puntos de cabeza en la pieza terminada. Tampoco quería hacerlo por partes separadas. Primero, para evitar a toda costa el acto de coser y segundo porque precisamente la línea de la costura sería visible e interumpiría los diamantes que son tan precisos y esquemáticos.

Finalmente me decidí por un bottom-up, en una pieza, en tejido plano. Sí, tuve que hacer el colorwork por el revés. Pero si lo iba a hacer lo hacía bien y me encargué de arastrar el hilo cada 3 puntos, para que mantener la tensión perfecta y que no se deformara.

Draken Cardigan

Al verlo concluido, sentí una gran satisfacción, pero lo mejor de todo fue ver a mi hijo contento. Mi hijito ya no está chiquito. Ya no quiere muñecos tejidos.

Como tejedora casi siempre tejo para alguien especial y no siempre me pregunto si al destinatario le gustará. Muchas veces lo tejemos porque los amamos y porque creemos que lo que hacemos es bello. Ese amor nos pone ciegas. Pero a veces, al no ver, necesitamos escuchar. A decir verdad, nunca se me hubiera ocurrido que a mi hijo le gustara ese cardigan tejido. 

"Má, ¿me tejés esto?"

Este Tokyo Regenvers Cardigan es verdaderamente muy especial para mi. Es la primera prenda que tejo para un joven. 

Me doy cuenta que mi niño creció. 

Me doy cuenta que sigo siendo una mamá que hace muñequitos tejidos, pero para los hijos de otras mámas, para los nietos de las abuelas, o los arbolitos de Navidad de las amigas.

Y deseo seguir escuchando "Má, ¿me tejés esto?" 

Esos seguirán siendo los tejidos hechos con el mayor amor que salga de mi corazón.

El patrón de Tokyo Cardigan está disponible en inglés en mi tienda de Ravelry. https://ravel.me/tokyo-cardigan-2



21 de marzo de 2020

Tejer en tiempos de coronavirus



Y la gente se quedó en casa.
Y ovilló madejas y vió tutoriales.
Y tejió y descansó.
E hizo calcetines y se los probó.
Y aprendió nuevas formas de tejer.
Y no se detuvo.

Y escuchó podcasts más profundamente.
Alguno crocheteaba.
Alguno montaba.
Alguno remataba.
Alguno se encontró con sus gorros a medio hacer.
Y la gente empezó a tejer de forma diferente.

Y la gente los terminó.
Y en ausencia de personas que te interrumpieran de manera ignorante.
Peligrosos. Sin sentido y sin corazón.
Incluso los proyectos se comenzaron a terminar.

Y cuando el peligro terminó.
Y la gente se encontró de nuevo.
Lloraron por los errores hechos. 
Y buscaron nuevos patrones.
Y soñaron nuevos puntos.
Y crearon nuevas formas de tejer la vida.
Y sanaron la tierra completamente.
Tal y como ellos fueron curados.

(Adaptación del poema atribuido a Kitty O'Meara).


Es obvio cómo el poema original resuena en todos nosotros en estos tiempos de pandemia por coronavirus. 

Ah!! Que tiempos éstos los que estamos tejiendo. Qué tiempos difíciles se nos vienen...

Las ironías de la vida... tanto quejarnos por no tener más tiempo para tejer, y ahora quién sabe si no preferiríamos no tener tiempo pero que las circunstancias fueran otras....

Lo primero que pensé cuando la cuarentena era inminente es si iba a tener suficiente lana para sobrellevar el aislamiento.

Qué vergüenza. En lugar de pensar en la comida o en los medicamentos, pensé primero en lana.

Claro está, inmediatamente uno recobra la razón y establece las prioridades como corresponde. Pero es así. Me pasó. A que no fui la única, ah?

La verdad es que conociéndonos, creo que un ovillo y unas agujas nuevas nos quitan el hambre y nos alivian cualquier malestar.

Con el bombardeo de malas noticias, una más calamitosa que la otra, el segundo ataque de pánico que me dió fue cuando pensé ¿me voy a morir yo? ¿estaré dentro de los que no van a sobrevivir?

Y nuevamente, ¿qué pensamiento se me vino a la cabeza? Pues que no iba a tejer todo lo que tenía planeado si me moría. Y si me moría ¿qué pasaría con mis agujas favoritas y mis proyectos a medio terminar? Me di cuenta que no tengo apego emocional con otros objetos, con mi casa o con el dinero.

Ahora, ¿Cómo puede ser que ante la posibilidad de la muerte uno piense en estas cosas? Eso es estar enferma, no creen? No de coronavirus, pero loca al fin. Disfuncional total.

Cuánta ansiedad.

Por otro lado, todo esto me hace reflexionar que tejer me hace tan tan feliz... Me motiva, me da paz, me serena, me encanta! Y al parecer es justamente eso lo que dejo para después, lo que tengo como hobby, lo que hago cuando me sobra tiempo.

Y hoy, este coronavirus me dice que posiblemente no tenga tanto tiempo.

Hay quienes viven a través de la cocina, otros a través de la música, otros se energizan haciendo dinero. Cada quien tiene algo por lo que vibra. Crear cosas con el tejido y la lana es lo que me gusta a mí.

Espero que esto pase y goce de una segunda oportunidad para priorizar las cosas. Será bueno reflexionar sobre esto. Tengo tiempo, al menos en cuarentena

Cuídense mucho.



18 de febrero de 2014

Aguja viajera: Paseo artesanal por la Patagonia

Flores en la entrada del Hotel Llao Llao
Bariloche está llena de artesanías! Aquí recopilo los lugares en los que encontré las artesanías tejidas más lindas!

1 de noviembre de 2013

Orgullo textil


No es una afición, es una ventaja postapocalíptica

Si alguna vez sentiste que tejer era algo innato en tí. Si alguna vez te dijiste cosas como "tejer es parte de mi vida" o "lo llevo en la sangre". Si te preguntaste por qué tú al igual que otras tantas tejedoras tejen y tejen como algo natural, tal vez te sorprenda la explicación.

Tejemos por necesidad. Una necesidad tan primitiva que resulta que el "entretejido" es incluso anterior a la rueda!

Así lo explica María Teresa Guerrero en un artículo maravilloso publicado en la Biblioteca virtual Luis Angel Arando. Es largo, así que les traje unos extractos. Explica María Teresa:

"Antes de trabajar o divertirse, el hombre primitivo tenía que alimentarse, refugiarse y vestirse".

Así que tejía, jaja! Las culturas precolombinas no conocían la rueda, pero tejían!!

Si comparamos la utilidad, la variedad y la manejabildad de los materiales que utilizaba el hombre primitivo, resulta que los que empleaba para el tejido o entrecruzado son superiores a los que empleaba en trabajos tallados en piedra, metal o arcilla.

Además, el primero utensilio "entrelazado" fue el canasto con el que se recolectaban, almacenaban y transportaban alimentos durante la jornada. Estos eran compartidos cuando el grupo se reunía, de manera que se puede decir que el entretejido contribuyó a iniciar la organización social en familia. Qué tal?

"De los contenedores se pasa a los cargadores durante la manutención, o como soluciones de vestimenta, chalecos, protectores para la lluvia, cinturones. En el hogar están los muebles mesas, sillas y como recubridores los zapatos, sombreros, mochilas; como adornos o símbolos de poder pulseras, collares, máscaras; en utensilios las peinillas, escobas, agarraderas; o encerramientos específicos las casas, cobijos, y templos". 
"El cabello al crecer y al no existir las tijeras, exige un ordenamiento y nitidez en la presentación. El entrecruzamiento es la mejor alternativa como ornamento del cabello; aparecen las trenzas que mantienen el cabello alejado de los ojos y del rostro". 
"El trenzado como ornamento es un excelente recurso para el vestido. Sostiene la vestimenta sujeta al cuerpo para conservar las propiedades artísticas de la personalidad, carga o sujeta las cuentas sagradas o simbólicas formando los collares que irán alrededor del cuello, la cabeza, la cintura, el busto, el brazo, el antebrazo o el tobillo".

Las “esteras” atadas a las paredes, pisos, techos contribuyen al ambiente de la vivienda y crean un recinto agradable.


Es decir, que al parecer, el tejido casi casi que está en nuestros genes y en parte contribuyó a que podamos construir nuestra civilización.

Quién dijo que tejer es una moda de ahora?

Simplemente no podríamos vivir o al menos tener una civilización si no tejiéramos.

Así que hermanas mías, somos parte del legado, nuestra "moda", "hobby" u "oficio" dio inicio a la humanidad y además probablemente sea este arte nuestro el que protagonice la reconstrucción de una civilización postapocalíptica.

Nunca se sabe...


Artículo
Guerrero, María Teresa. "Colombia a través del ojo del artista".Tejido y sentido - Una metáfora de la vida.
Publicación digital en la página web de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República. 
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/todaslasartes/mariate/tejido.htm
Búsqueda realizada el 1 de noviembre de 2013

Imagen tomada de Pinterest
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